miércoles, 13 de abril de 2016

Ética y diversidad funcional

El concepto de discapacidad ha tenido muchas variaciones durante las últimas décadas en función de las tendencias sociales, normativas legales y la lucha de las personas con diversidad funcional quienes de alguna manera han generado que la discapacidad sea considerada mas allá de los paramatros médicos y psicológicos.

Según Kotton, la discapacidad puede abordarse desde tres puntos de vista:

Social: Se separa a la sociedad entre los individuos capaces y los no capaces, y de esta manera se organiza socialmente de acuerdo a las capacidades y necesidades de la mayoría, teniendo como resultado final la discriminación del grupo minoritario en personas y dejando sus necesidades en un segundo plano. Plantea Kotton que basta con hacer cambios en la forma de desarrollo de las ciudades y la inclusión de sistemas de desarrollo para las personas discapacitadas para eliminar esa discriminación social generada.

Médica: La perspectiva médica de la discapacidad se orienta a eliminar los trastornos o enfermedades a través de la rehabilitación.

Visión del afectado: Se observa como la negación de la discapacidad y aceptada como una diferencia o diversidad funcional que amplía las posibilidades en el desarrollo de actividades diversas.

Desde otro punto de vista se toma la discapacidad como una diferencia en el funcionamiento humano, donde los aspectos sociales, culturales y ambientales determinan la calidad de vida de las personas que sufren discapacidad. Con este punto de vista se crea una sociedad consciente de que la educación y atención a las personas afectadas y a sus familias constituye una mejoría en los derechos humanos fundamentales.

Los derechos humanos deberían formar parte de cualquier construcción de una ética social para cimentar las relaciones de reconocimiento. Son un símbolo de vida digna, justa e igualitaria para todos los humanos, en la medida que recoge todas las necesidades con el objetivo de cobijar la diversidad humana.

Es importante dejar de lado la posición de que la discapacidad es motivo de reducción en la calidad de vida y hacer mas notoria la realidad de que la afectación en la calidad de vida se da realmente por las actitudes inhumanas de la sociedad ante la discapacidad, la sobrecarga emocional y la falta de recursos.

Se debe incorporar la perspectiva de las personas afectadas con alguna discapacidad en la toma de decisiones en los aspectos que los involucran y promover la autonomía, integración y educación en la población discapacitada, así mismo promover la educación general de la sociedad en torno a la discapacidad.

Tomado de: http://www.dilemata.net/revista/index.php/dilemata/article/view/249/276

martes, 12 de abril de 2016

Ética y huella ecológica

Mientras el ser humano en busca de desarrollo mejora la forma de vivir a diario se genera impactos que hacen crecer irremediablemente la huella ecológica de la humanidad en el planeta tierra. Hoy en día se habla en muchos entornos sobre la responsabilidad social principalmente en las empresas, ésta responsabilidad social en gran parte está basada en contribuir a la disminución de la huella ambiental generada por la humanidad a lo largo de su existencia, sin embargo este movimiento de responsabilidad social no avanza como debería. Éste debería ser un movimiento transformador y para conseguirlo, todos los entes sociales deben ponerse de acuerdo en estrategias que ayuden a mitigar y superar la insostenibilidad ambiental que actualmente enfrentamos, lamentablemente Si cada quien hace lo que le corresponde de manera independiente y solo busca su propio beneficio el sistema general colapsa, es necesario la cooperación global.

Todos somos responsables de la sostenibilidad, la huella ecológica crece y hace que el ser humano sea enemigo del ser humano en la medida que se explotan los recursos, actualmente utilizamos los recursos de un planeta y medio cuando solo tenemos un planeta, este desarrollo acelerado evita la sostenibilidad, entre mejor se vive y hay más desarrollo humano más insostenibles somos.

En esta problemática se debe acudir a soluciones globales, soluciones que sean el fruto de un trabajo conjunto y cooperado de todas las organizaciones, de lo contrario, si cada empresa ejecuta su propia responsabilidad social independiente de soluciones sistémicas, las buenas acciones no generan impactos, los impactos son generados por acciones de multitud.

Según el punto de vista de François Vallaeys, una manera de enfrentar la problemática ambiental es cambiar los modelos económicos que han sido aceptados por las sociedades actuales, un ejemplo que nos da de ello es por ejemplo que las compañías y grandes productoras de electrodomésticos trabajen en la posibilidad de incrementar la vida útil de los aparatos que se usan en la vida diaria, con esto se garantiza que en el momento que un electrodoméstico o cualquier aparato sufra un daño, no se reemplace como tal el aparato sino que sea reparado, dejar de lado el consumo masivo y empezar a reutilizar los recursos que se poseen. En el momento que las compañías empiecen a pensar mas en la calidad que en la cantidad e implementen un código de ética en este sentido se puede contribuir de una manera importante en la disminución de la huella ecológica. François Vallaeys, propone también lo que denomina como economía circular, se trata principalmente de que las empresas se agrupen y utilicen entre ellas todos los residuos generados, es decir, los residuos generados en la empresa A pueden ser utilizados como la materia prima de la empresa B y a si sucesivamente garantizar la reutilización de recursos de manera masiva, éste tipo de acción debería estar incluido en los códigos éticos de las organizaciones, ya que de esta manera se respeta el derecho que tenemos todos de habitar un planeta saludable.

Plantea François Vallaeys en su discurso cuatro preguntas para la gestión de la responsabilidad social:

¿Cuáles son nuestros impactos?
¿Qué debemos hacer para suprimirlos?
¿Con quién asociarnos para lograrlo?
¿Qué valor compartido vamos a crear juntos?

Desarrollar estos cuatro interrogantes implica superar la visión satelital de las partes interesadas, crear una dinámica de aprendizaje y aprender una nueva ética completa en la que se tenga en cuenta que somos responsables de nuestros actos, somos responsables de los actos del prójimo y somos responsables del mundo. A sì mismo integrar los cuatro reguladores principales de la acción social: Etica y cultura, mercado, derecho y sociedad.
De esta manera se crea una ética en tres dimensiones: virtud personal, justicia publica y sostenibilidad mundial, importante en la medida que somos personas, somos sociedad y somos la especie humana.


Ética empresarial y organizacional

En las últimas décadas ha emergido la ética empresarial y organizacional como necesidad en las empresas debido a que desde todos los ámbitos profesionales se exige la introducción de la ética ya que es un elemento imprescindible para la cohesión y calidad de las organizaciones.

Si en una organización hay ética, significa que principalmente se respeta los derechos de los colaboradores, que hay relación de equidad entre los colaboradores y que se valora a las personas por sus capacidades y no por lo que son o significa su apellido. La ética organizacional no significa “poca rentabilidad para la empresa” debido a que ésta se relaciona con la competitividad en forma de cooperación. Lo que hace que la empresa sea competitiva es que todos los integrantes de la misma cooperen en el desarrollo de su actividad para que haya transparencia en las acciones, transferencia de conocimientos,  talento y pensamiento, capacidad de autoanálisis y diagnóstico,  que pueda detectarse las necesidades de la empresa y solventarlas con calidad.

Un tema importante en la ética organizacional es ¿Cómo ser una organización confiable? La respuesta a este interrogante la da el filósofo Francesc Torralba quien sostiene que la confianza se obtiene mediante la ejecución de los siguientes valores en la actividad empresarial:

Competencia: Hacer bien lo que se sabe hacer. Ofrecer servicios y productos de calidad. Desarrollar bien los proyectos.
Transparencia: Ser capaz de presentar lo que se hace, lo que se es capaz de hacer y no hacer.
Honestidad profesional: Identificar el servicio que se es capaz de ofrecer  y poder decir que no se es capaz de hacer algo para lo que no se está capacitado.
Proporcionalidad: Ser coherentes en la relación del valor y el precio de lo que se ofrece.
Flexibilidad: Capacidad de adaptación a los cambios recurrentes de los entornos, ser capaces de ver lo que otros no ven y resolver necesidades antes de que aparezcan.

Actualmente en todos los entornos laborales se dan diferentes apreciaciones internas de las empresas respecto a la ética organizacional, principalmente se dan las tres siguientes situaciones en su aplicación.

Empresas y entidades que no le dan valor a la ética organizacional de la empresa, se dedican al juego sucio, a fin de cuentas lo que importa es facturar en beneficio de la empresa. Se rigen por la sed de audiencia y rentabilidad.
Empresas crean una imagen, tienen un código de ética pero no lo aplican.
Empresas que consideran la ética como elemento imprescindible para la cohesión y calidad de la organización.

Este último modelo, es el que la sociedad aclama, una empresa con un código de ética bien constituido garantiza principalmente la calidad laboral de los colaboradores, contribuyendo además a mejorar la calidad de vida de los mismos. La competencia de calidad entre organizaciones también se ve afectada de manera positiva cuando hay códigos de ética establecidos, con esto se contribuye a generar profesionales formados además con bases sólidas en principios éticos y morales garantizando resultados no solamente rentables y económicos para las empresas si no también resultados con valor social.

Finalizo con esta frase del filósofo Francesc Torralba que me llama la atención “Si la ética que cultivamos no trasciende en todos los ámbitos profesionales  no sirve para nada.”

Tomado de: https://www.youtube.com/watch?v=7YjlGrwUx38