Hace falta llegar con información de calidad a los núcleos familiares teniendo en cuenta que es desde ahí donde se empieza a fortalecer el ser de las personas en valores propios y comunes.
Pese a que respecto a los problemas más comunes de drogas psicoactivas hay un sinfín de información, ésta no se entrega con calidad a las comunidades más propensas a sufrir este tipo de situaciones, si bien las personas saben que la drogadicción acarrea consecuencias perjudiciales tanto de salud como en la sociedad misma no son completamente conscientes de ello. Es ahí donde considero que debe atacarse el problema, más que entregando información por medios de comunicación es generando conciencia empezando por las familias e instituciones educativas ya que son las entidades en las que se empieza a construir y fortalecer moralmente el ser de las personas.
Frente al tema de la información, es de suma importancia el acompañamiento que sienten los jóvenes (población más propensa a sufrir problemas de drogadicción) por parte de sus allegados. Más que prohibiciones y explicaciones sin argumentos del porque no es correcto acudir por cualquier motivo (soledad, curiosidad, problemas, moda…) a las drogas, se necesita una población madura en el tema que con argumentos de valor pueda instruir a los demás generando un impacto de conciencia frente a la drogadicción.
Es decir, principalmente necesitamos educar a los padres frente al tema de las drogas para que a su vez, ellos tengan una herramienta para educar a sus hijos, sin tabúes ni tapujos, es necesario conocer de qué se trata para evitar que las personas caigan de manera inconsciente al vacío mundo de las drogas.
Para esto sería necesario implementar un tipo de escuelas de padres en las comunidades, donde se brinde formación continua frente al tema, no solo de la drogadicción sino también de prevención de la misma y acompañamiento a las personas en situación de riesgo.
Esta es una manera de empezar a construir una sociedad formada a conciencia frente a las drogas en general desde todos sus ángulos y a su vez disminuir el impacto actual que las mismas generan en las poblaciones.
Actualmente el gobierno nacional y la oficina de las naciones unidas contra la droga y el delito trabajan en la campaña de prevención del consumo de drogas denominada "Las drogas pueden cambiar tus planes. Métele mente y decide". La campaña como tal materializa situaciones en las que una decisión desacertada frente a las drogas afectó el entorno familiar, personal y social de los jóvenes generando vacíos en los mismos entornos.
El tono de la campaña rompe paradigmas frente a lo que tradicionalmente se ha divulgado porque tiene un enfoque de derechos, sin juzgar o amenazar a los jóvenes sino invitándolos a pensar antes de tomar una decisión que pueda afectar su proyecto de vida.
Un primer paso es hablar del tema con los hijos, familiares o alumnos cuando salga alguno de los anuncios de esta novedosa campaña, escucharlos e intercambiar ideas sobre cómo tomar decisiones acertadas.
Si bien la campaña ilustra de una muy buena manera las situaciones de la vida cotidiana con respecto al tema de las drogas, no se está tomando en cuenta el cómo las personas allegadas al joven pudieron haber intervenido para cambiar esa decisión, es ahí donde reitero que más que entregar información es educar y no solo a las personas en situación de riesgo sino a la sociedad en general para disminuir el impacto, necesitamos padres con más conocimiento que los hijos frente a este tema, preparados para hablar del mismo con sus hijos, capaces de resolver dudas en casa, capaces de guiar en vez de juzgar, capaces de ilustrar en vez de ocultar y prohibir, capaces de acompañar en el proceso de formación moral de sus hijos.


