Los seres humanos somos estructuralmente éticos e inevitablemente morales en la medida que todos nos formamos un carácter con la forma de proceder, con cada acto se generar predisposiciones de acuerdo al acto realizado. Toda persona busca ser feliz y para llegar a la meta lo mas importante es forjarse un buen carácter que le lleven cerca de la felicidad.
La moral como estructura se define de manera tal que todas las personas tenemos una estructura moral debido a que el cerebro hace que se genere una distancia entre las decisiones y el medio, es decir, no actuamos de manera automática ante el medio que nos rodea, siempre tenemos que elegir entre todas las posibilidades. De esta manera la estructura moral queda definida con el conjunto de libertad, justificación y responsabilidad.
Mientras que en el contenido moral cada uno tiene su moral, los contenidos varían de cultura en cultura. Cada persona tiene una estructura moral y va desarrollando distintos lenguajes morales de acuerdo al lugar donde crece, donde socializa. Se aprenden contenidos morales de acuerdo a lo que los mayores hacen. De esta manera se destaca el empoderar las capacidades básicas de las personas para desarrollar acciones de vida que puedan valorar y ser felices como quieran respetando los planes de los demás.
Según los filósofos, la moral del hombre es corrupta por naturaleza, y según la ciencia, la moral del hombre se basa en el desarrollo del carácter pero siendo egoístas, el individuo solo se ocupa de si mismo, la idea se desarrolla a partir del gen del egoísmo biológico, sin embargo, existe la teoría del misterio altruista, que sugiere que el ser humano invierte parte de sus recursos en el bienestar de otros teniendo así la capacidad de cuidar a otros, lo cual no concuerda con la idea del gen egoísta.
De la regla de oro "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti" se deduce que somos altruistas mas allá de las barreras de los genes, ya que estamos dispuestos a dar siempre que tengamos expectativas de recibir, siendo así seres recíprocos, dispuestos a dar con el fin de recibir, desarrollando la capacidad de reciprocar por encima del egoísmo.
A demás, tenemos la capacidad de cooperar, nos ayudamos unos a otros, sabiendo que de ésta manera llegamos mucho mas lejos que quien decide avanzar solo, estamos dispuestos a dar y recibir, somos una sociedad contractual, sabiendo que es mejor generar aliados que adversarios ya que de esta manera las cosas salen mejor y se ve la ética de una manera rentable debido a que se está generando capital social. La ética no viene de preguntarse ¿Qué queremos hacer?, ¿A dónde queremos ir?, sino ¿Hacia donde queremos llegar?, ¿Hasta lo que tenemos cerca? o ¿Hasta lo que tenemos lejos? teniendo en cuenta que existen personas y que se debe tener sentido de justicia y gratitud llegando de esta manera al momento de la sabiduría moral.
Tomando referencia de: Cortina, Adela (2014) ¿Para qué sirve realmente la ética? Parte I. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=F3LXHC6CMyc y Parte II. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=7fWUfboRguo
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